PASANDO DE 10.500 LECTORES: ESTO ES NOVELA BLOG, ESTO ES LITERATURA 2.0
Si te preguntas ¿qué coño es esto?, te diré que una novela blog (o blog novela, o novelablog, o blognovela, o novela 2.0... llámalo como gustes) que empecé a publicar a principios de enero de 2008, rescatando un manuscrito que me negué a malvender a una editorial. El resultado ha sido tan sorprendente que ahora escribo en tiempo real su segunda parte. Un poco más abajo encontrarás las categorías, que te harán sencillo manejarte entre los capitulos ordenadamente.
Bienvenid@ y espero que te guste... y si no te gusta, lamento haberte hecho perder el tiempo... O bien te jodes, claro...
Cocaína. Digo cocaína en voz alta y mis manos se llenan de merca colombiana. Aspiro electricidad directamente de mi palma derecha, vatios de coca. Como si me hubieran enchufado un Marshall a válvulas por el culo, amplificado con el volumen y la distorsión que me apetece. Brugal Cola. Digo brugal cola en voz alta y ya tengo un cubata perfecto preparado. Un sorbo largo, como me gusta, la garganta lo agradece. ¿Digo en voz alta un millón de euros? No, ¿para qué? No lo necesito. En mi mundo escogido no hace falta el dinero, tengo todo lo que quiero, creo todo lo que quiero, pero el vulgar metal no me motiva. No llueve, la temperatura es primaveral, es de noche, la farlopa y el alcohol son infinitos, todo huele a música, mi viejo Mazda me vuelve a pertenecer y cada paso es un nuevo asombro. ¿Se podría pedir algo más? No echo de menos ni siquiera la adicción a mis dieciséis horas de trabajo diario. Soy feliz, jodidamente feliz. Y noto esa felicidad como se nota calor en la punta de la polla cuando meas después de un buen orgasmo, como cuando desfloras un coño nuevo y notas que se abre tiernamente para ti, siento la felicidad con esa misma intensidad física, como siento mis neuronas en desorden gozando de la situación.
Nunca he sido de los que se dejan llevar por sus fantasías, nunca he sido de los que sueñan despiertos, siempre he sido un tío práctico, un tipo pragmático que ha empleado su inteligencia y sus habilidades en conseguir una posición acomodada en la vida, siempre partiendo de un punto de vista realista. Pero ahora vuelo en el aire sin motor, noto mis píes a metros del suelo, ahora soy el eterno viajero de sueños e ilusiones. Después de esta noche creo que sólo me quedaría matar a alguien para gozar de nuevas sensaciones. ¿Matar? Cuando despierte debo acordarme de apuntar esto en la agenda. Matar, umh… (más…)
Con el corazón en la mano, que es como mejor se canta, proseguí mi incierto pero apasionante camino, con una sonrisa de esas que ocupan la mandíbula entera. Soy optimista por naturaleza, y cuando eres el dueño de un mundo acelerado de acordes en quinta te puedes permitir los lujos que quieras, puedes reír y sorprenderte de lo que quieras, y si no hay nada de lo que reír, y si no hay nada de qué sorprenderse, pues lo creas tú mismo, lo imaginas, lo inventas. Sin risas y sin sorpresas no queda en el mundo más que música, sexo, drogas, coches deportivos y dinero, y aunque eso ya me esté bien, nunca fui conformista. Espero que al despertar el mundo real me siga valiendo aunque se me haya quedado pequeño.
Sonó mi móvil y lo liberé del bolsillo, ¿qué hago yo con un iPhone? ¿Qué querrá transmitirme mi subconsciente materialista y caprichoso metiendo un iPhone en mis ensoñaciones? Vaya por Dios. Y hablando de Dios, el remitente del SMS era el mismo Dios. Dios, decía en letras mayúsculas y pixeladas la pantalla, el mismo Dios. “Kuando enkuentres lo q buskas m das1toke xa tomar birras,mtrnos rayas&ligar con warronas”. Y es que todo el mundo sabe que Dios siempre va a la moda, que Dios crea las modas y, claro está, cuando escribe un SMS lo hace en dialecto eseemesil. Y que es un golfo. Sin esa premisa como indispensable no se puede entender la Creación tal y como es. Dios es un golfo de tomo y lomo. Dios es humano. Y ahora Dios es mi colega. Un colega a mi mismo nivel, un coleguita de una misma casta divina y regidora de mi mundo. No, coño, yo estoy por encima de él, yo lo he creado colega a mi imagen y semejanza, yo lo he puesto en esta historia como complemento. Curioso cuanto menos dado mi agnosticismo. ¿Son los profetas emisarios de Dios o creadores de nuevos credos vislumbrados a través de la imaginación, los sueños o las drogas? (más…)
Soy Dios. Soy el Dios de un pequeño mundo quimérico y neuronal, un mundo de materia gris que mi subconsciente ha inventado como mensaje interno. Si en este sueño además pego un buen polvo será todo perfecto, perfecto del todo; o si por lo menos estuviera aquí Raquel conmigo. Los efectos de la drogaína los siento con una realidad pasmosa, incluso con una leve y típica tensión mandibular. Estoy más listo que al inicio, estoy mejor preparado, mi disposición a la acción es total. Busco el origen de la música con todos los sentidos, con los dos mil trescientos setenta y dos sentidos que tengo ahora, huelo la música, la paladeo, la toco, entra en mis pulmones como una intensa calada de humo de cigarro, me acaricia el cabello, me besa, me lame los pezones, la noto abriéndose paso a través de la bragueta, lenta, armoniosa y delicadamente, como las notas, endureciéndomela, sobándomela, pajeándome, chupándomela. Esa canción me está pegando una mamada con mucho ritmo. Decido que no es momento para corridas, aunque sea mi sueño no quiero tener que comprobar si a un chasquido de dedos se me limpia toda la lefada del calzoncillo y del pantalón. Automáticamente mi cabeza desconecta todos los interruptores libidinosos para volver al terreno y a su concentración habitual. Conozco esa mítica tonada, por supuesto, qué no conoceré yo de rocanrol, quién no conocería este clásico. Miro la placa con el nombre de la calle. Mi inconsciente ha creado un lego maravilloso con ideas totalmente ajenas unas a otras. La calle se llama Led Zeppelin. Empezamos muy bien, sinceramente, esto mola. Te felicito, Morfeo, eres cojonudo, tío… (más…)
Sueño. Viajo a bordo de mi viejo Mazda rojo, el aire me da en la cara. Sé que estoy buscando algo, tengo esa certeza, lo sé con seguridad, busco algo o a alguien. Es raro, no llevo encendido el equipo de música, eso me extraña. Creo que desde que conduzco, y de eso ya hace años, nunca me he montado en ninguno de mis coches sin encender la música tras arrancar. No recordaba la fantástica sensación que me daba la posición del asiento, tan tirado en el suelo, ni el tacto del volante y el cambio de marchas, no recordaba el placer que me producía conducir aquel juguetito. Pasados los 30 se cambia el biplaza por un descapotable más de papi, uno de cuatro plazas, pero su huella no tiene el mismo poder en mis sentidos. Añoro más a mi antiguo coche que a la mayor parte de personas que se perdieron en el pasado… que a todas las personas que se hundieron en los lodazales de lo pretérito.
La temperatura es ideal y no hay apenas aire, no me despeino. Conduzco sin dirección por el centro de la ciudad, sin rumbo fijo. Y esa ciudad es una mezcla de diferentes ciudades, es una amalgama de trozos de calles por las que he pasado en algún momento. Una ciudad-puzzle, una ciudad de sueño y recuerdos deformados y desordenados, una ciudad en la que busco algo o a alguien. Una ciudad en la que no hay ni un alma, una ciudad solitaria. Y es raro, pero también me parece normal no ver a nadie por la calle. Sé que es tarde, está oscuro, pero no sé qué hora es, puta manía de no llevar reloj ni en ensoñaciones… (más…)
Disculpadme por lo abandonados que os tengo, pero es que estamos muy liados con unos nuevos proyectos empresariales que nos están llevando más tiempo del que creíamos. Afortunadamente está todo bastante encarrilado.
A pesar de eso, estoy puliendo (¡maldito prfeccionismo el mío!) unos capítulos que están esbozados en mi pc, y espero este fin de semana ponerme al día con nuevas entradas.
Regresamos ayer a Barcelona y en casa nos esperaba el okupa de Iván, que ha apalancado gran parte de sus pertenencias a diestro y siniestro. Mientras su piso de Salou esté alquilado a turistas andará por aquí. Dejamos al crío con los abuelos y ahora nos viene otro crío, este crecidito. Buen resto de verano nos espera, jejejé…
En cuanto tenga algo de tiempo (que intentaré mezclar con el trabajo y el ocio ante todo), iré actualizando, lo prometo. Y prepararé algún capitulillo sobre este veranito que aún no ha acabado. No obstante, para quien sienta atracción por pegarse una buena fiesta por mi tierra, deciros que este sábado 16 de agosto, la villa mediterrána y marítima (obviamente) de Malgrat de Mar, albergará un escenario para que los compis Los Mojinos Escozíos se peguen uno de sus conciertazos. Y allí estaremos Iván, Soraya, Jose, Esther, mi hermanita Silvia, mi Raquelita, yo (claro) y quien se apunte.
Nos vemos en los bares o en los conciertos, brothers and sisters!
Y con Los Mojinos os dejo.
Actualización del 7 de septiembre: y esta noche volvimos a estar con ellos, en esta ocasión en Vidreres (Girona), y como siempre, una noche especial. Gracias, tíos, por hacernos disfrutar como siempre. Y gracias a ti, Silvia, por seguir siendo mi hermanita pequeña a pesar de lo poco que nos vemos…
Las promesas son deudas, y las deudas hay que pagarlas, por supuesto. Así es que, después de una más que agradable velada madrileña con Robert y con Sunny, dejamos atrás los calores peninsulares para adentrarnos en el verde del norte. Una opípara comida en Valladolid, regada de un excelente Ribera del Duero (a pesar del miedo que les tengo a los señores de verde, motocicleta y tricornio). Se nota cuando uno deja atrás Castilla y el verde aparece como decorado principal, llenándolo todo de alegría y frescor. De cuarenta grados a la sombra hemos pasado a poco más de veinte.
Aprovechamos la fiesta del descenso del Sella, aunque sólo pernoctaremos esta noche en Ribadesella, pues no hay ni una sola plaza hotelera disponible. Pero hemos conseguido una preciosa habitación rural a cuatro kilómetros de aquí para los siguientes tres días. Paz rural y fiesta sidrera, perfecta comunión de la naturaleza (de la naturaleza que a mí me gusta, claro).
Esperamos poder ver a Taxistalibre (que también anda por estos lares estos días) y a Ilisalea (mi queridísima asturiana). Ya les he comunicado que por aquí andamos, y a la espera de su contacto estamos. Mientras por supuesto, a regar la noche con escanciadas y borrachera.
Bueno, amiguitos y amiguitas. Después de unos fantásticos días con Clementine (lo cual explicaré a su debido momento en un capítulo concreto) en una Sevilla ardiente y calurosa, cinco horas de aire acondicionado a tanta potencia como la música nos han llevado a Madrid, concretamente a la zona de Atocha. Mañana quedamos con Robert D. Paz, el autor de Los amigos de Peter Pan y colega de creación de Generación Blog, al que, sin conocerlo aún personalmente, aprecio como si fuera amigo mío de toda la vida (de todas las juergas).
Ya sabéis, quien se quiera apuntar, pues que lo diga… Bueno, que me mande un mail, que consultaré el correo sin ningún problema.
Hale, una cancioncilla que viene al caso del colega Rosendo cuando era jovencillo y tenía una banda que ha llegado a ser uno de los mitos del rock patrio…