30 Junio 2008

Capítulo 51 – Amistades y decepciones – 1ª parte (…cuando pienso en los viejos amigos…)

Categoría: Capítulo 51, Diario Estupefaciente 2, Diario 2, Novela Blog — Nes Oliver @ 1:46


Suenan petardos, cohetes, gritos, pitidos, chillidos, aplausos, balidos, vivas, olés y pudimos. Y es que en esta noche el fogón del verano no engullió el asombro de los que se obstinaron en lo imposible, en que su selección de fútbol ganase alguna vez. El equipo español derrotó al alemán y se proclamó con el cetro de reyes de Europa. Una larga noche de fiesta en que alcohol y drogas recorrerán calles y venas, y mañana miles de puestos de trabajo vacíos, resacas y jaquecas con cabezas bajo las almohadas, pero nadie se dará cuenta, nadie pondrá un parte porque todos estarán celebrando una misma gloria que creen que les pertenece. Ellos no han ganado, pero así lo sienten, ellos no han jugado, pero así lo sienten, ellos no han dirigido al equipo pero así lo sienten. La vida es simpe para algunos: si no hay nada de qué sentirse orgulloso en la propia vida, si todo es del color gris marengo de la mediocridad, solo pertenecer a algún grupo social con promesas futuras (como puede ser una secta) o dejarse llevar por la masa, celebrar un triunfo ajeno que otros consiguieron, interiorizándolo para sentirse importante. Y sabemos todos lo que mueve el fútbol en Europa. En poco se parecen los jugadores de fútbol a los que hoy se han hermanado hoy, en muy poco. En poco más que en recibir los famosos cuatrocientos euros de Zapatero, como trabajadores que son y que cotizan, y que los doscientos catorce mil euracos que van a cobrar por haber ganado el premio por el que suspiraban, tiene el equivalente al valor de una hipoteca perpetua que los españolitos deberán pagar. Unos cobran en unos días lo que otros pagan durante toda su vida. Lamento que no me guste el fútbol y lamento no saber disfrutar de estas circunstancias… lamento no poder meterme en la piel del borreguito de Norit. Esta noche seré lobo y escribiré, que llevo ya demasiados días abandonando a mis lectores…
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31 Marzo 2008

Capítulo 44 – Bienvenidos al club de los posibles (…una ida mortal por cada momento de gloria del que podamos disfrutar…)

Categoría: Diario Estupefaciente 2, Diario 2, Capítulo 44, Novela Blog — Nes Oliver @ 6:41



Buenas noches, bienvenidos, hijos e hijas del rocanrol. Pasad y acomodaos de nuevo, que volvemos a la carga en este club de los posibles, de los sueños e ilusiones, de la vida, de lo conseguido y de lo perdido, de lo recordado y lo olvidado, de aceras llenas de pasos y pitidos de coches, de metros de madrugada camino al pasado… Aspirad fuerte, cocaína, aire, descongestionante o lo que gustéis, dadle un sorbo a ese ron, ese whisky o esa ginebra, ¿agua?, joder…, fumad de ese cigarro o ese porro, dejad volar a la imaginación, soñad de nuevo, porque la vida sigue…

Me llamo Nes Oliver y soy un hombre feliz. Hace unos tres años escribí Diario Estupefaciente, una experiencia maravillosa de la que disfruté y aprendí muchísimo. Peleé con editoriales pequeñas y medianas (las grandes directamente pasaron de mi cara), pero lo que pude conseguir no era satisfactorio. Cambiar por 40 monedas algo tan especial para mí era peor que vender un Mesías cualquiera y decidí guardarlo para mejores tiempos. Quizás el paso del tiempo me brindaría otra opción más digna a mis principios vitales.

Un tiempo después me sumergí en la creación de mi Agencia de Publicidad, había poco qué comer y me faltaba el tiempo para pensar en la publicación, luchando por otro sueño, por otro objetivo, por otras metas vitales por la necesidad. Las cosas fueron bien, muy bien, para qué os voy a engañar, pero con cada nuevo cliente desaparecían granos de arena del reloj de mi tiempo. Dos años de durísimo trabajo, de trabajar dieciséis, dieciocho horas diarias, de aprender todo aquello que aún no conocía, de intentar ofrecer el mejor servicio, de ser los mejores para nuestros clientes. En la letra d de mi diccionario particular me cambiaron el verbo delegar por dominar, por ello me he cargado siempre encima tantos proyectos y tanto trabajo como he podido…
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