Novela Blog, Blog Novela, novelablog, blognovela

13 Marzo 2008

Capítulo 39 – Cero en técnica literaria (…quien se agache un punto pierde…)

Categoría: Capítulo 39, Diario, Novela Blog — Nes Oliver @ 2:39



¡Guau! Llevo todo el día absolutamente abstraído en la redacción del escrito, sólo interrumpida por la caída de mi precioso teléfono móvil al retrete y su posterior desmantelamiento y secado (ahora no se ve nada en la pantalla, deberá ser sustituido por otro), y alguna llamada. Mi amorcito, mi Alexandra, barajando la opción de vernos, después de descojonarse por mi desgracia celular. Claro que siempre y cuando baje yo hasta Mataró en coche, que así se escaquearía un ratito del trabajo. ¿Coche? No tengo un puto euro para llevarlo al mecánico ni para llenarle el depósito. Si es que últimamente estoy obsesionado con esta novela, mi creación, tanto que me olvido de lo demás. Incluso de conseguir dinero, y a mis padres no puedo machacarlos más, que ya se están haciendo cargo de parte de mis deudas. Alexandra desistió ante tamaña imposibilidad.

Por lo demás seguiré manufacturando frases mientras escucho canciones que me inspiren y motiven a encadenar milimétricamente los últimos capítulos.

Os contaré un secreto, creo que divertido, del proceso creativo de Diario Estupefaciente: no está siendo escrito en un ordenador normal, qué va…

Unos meses atrás quemé mi ordenador portátil. Tuve la brillante idea de intentar conectar el ordenador al equipo de música de mi pub, los dos televisores, el reproductor de MP3 y DVD y el proyector de cine. Todo ello siguiendo mi instinto de técnico en electrónica, que supongo que aquel día debería estar muy ausente o en Stand by, ya que, después del sonido de un pedito seguido de un gran pestazo a quemado, dicho ordenador murió desangrado de bytes, creo, o algo así debió ser, porque desde entonces ya no vi en su pantalla el Welcome to the XP Windows ®, ni volví a escuchar nunca más su característico sonido de Tiene Vd. tres mensajes nuevos. Lo electrocuté. Lo achicharré vivo. Lo asesiné.

Supongo que su hemorragia circuitico-cerebral no le supuso excesivo dolor. Tampoco el dejar una cybervida dominada por mí, por mis paranoias y tonterías. Demasiadas horas te forcé, mi pobre Toshiba, mi satélite a ratos, a mirar páginas de señoritas desnudas, a descargar canciones de docenas en docenas, recriminándote por lo lento que lo hacías. Demasiadas veces descargué mi ira sobre tu teclado cuando te quedabas atontado, bloqueado, colgado, y te apagaba impúdicamente, cerrándote mal, castigándote a que tuvieses que autochequearte cuando volvieses a encenderte. Demasiadas veces descuidé tu higiene y dejé que el polvo se te acumulase, afeándote y haciéndote enfermar, seguro. Demasiadas veces limpié tu delicada pantalla a base de vaho y manga de camisa. Y para colmo, un exceso de sobrecarga en tu pobre cerebro, o corazón, o alma, o circuitos, o chips, o lo que sea. Sí, soy culpable. Me declaro culpable de este cybercrimen, Señor Juez. Condéneme eternamente para que sirva de escarmiento a otros como yo, pero no me meta el ratón por el culo, eso no, por favor.

Mi gandulería de no ir a comprar uno nuevo cuando aún gozaba de una economía pudiente, cuando aún vivía como un marqués y mi VISA Oro decía gracias al pasarla por el cajero (ahora me dice hijoputa, debes dos meses, te van a crujir los intereses, gilipollas), ha sido mi puto gran castigo. En aquellas fechas no tan lejanas, siempre me decía mañana iré a comprarlo, y nunca llegaron esos mañanas. Así que me veo obligado a escribir toda la novela en una PDA, una Pocket PC, un ordenador de bolsillo, una agenda electrónica, llamadla como queráis. El portátil era tan pijo en su momento que me vino con la hermanita pequeña de regalo. 64 megas de nada, pero ya son más que aquel Spectrum 64 K, aquel primer ordenador de carga de cintas que vi.

Quiero que sepáis el sufrimiento que comporta tener que ir letra a letra por el teclado digital, clavando en el carácter a marcar el lápiz óptico, el dichoso palito de los huevos. Vale que hay ayuda, y que encima de lo que voy escribiendo van apareciendo palabras que pueden corresponderse con lo que en principio voy a escribir, parecido a la escritura predictiva T9 que utilizan muchos teléfonos móviles, pero igualmente es un coñazo, que el diccionario interno es bastante limitado. Hay una opción que es escribir a mano sobre la pantalla y luego transformar las letras artesanas en letras de imprenta digital, pero con mi indescifrable caligrafía esa opción es inviable. ¡Hay qué joderse! Ese es el castigo por el asesinato de un ordenador. Por lo demás, el cacharro este incluye lo que cualquier ordenador. Y puedo trabajar con documentos en Word. Pero sea o no sea un puto coñazo, debo escribir esto de alguna manera, ¿no?

Lo único cómodo de escribir sobre el aparato este es que, como cabe en la palma de la mano, escribo donde me sale de las narices sin la incomodidad del tamaño y el peso del portátil. Y menos aún de la posición fija y forzada de uno de sobremesa. Por eso hay párrafos donde se notan los efluvios del ron como inspirador, porque han sido redactados in situ en noches de copas. Algunos incluso bajo los efectos de la cocaína en las conexiones interneuronales. Muchos capítulos escritos de noche en ambientes musicales y humo de fondo, muchos.

Pero bueno, compañer@s, ya queda muy poquito. Esto tiende inexorablemente hacia su finalización. Y es hora de seguir escribiendo…

2 Comentarios Estupefacientes »

  1. Día a día, no fallo. Llego al trabajo, enciendo el ordena, abro los programas que uso y decimas de segundo después, tu página. Me leo el capítulo del día con cara de aburrimiento, pero no te entristezcas, que no es por ti, si no para que mis compis o mi jefe no sospeche jejeje. Me cuesta un triunfo mantener la cara de poker cuando si estuviera sola, me mordería el labio de puro morbo de pensar en un encontronazo entre tu y yo ;).
    Confesarte que me has conquistado aún cuando me costó cogerle el gusto por el estilo, tan distinto a lo q he leido siempre. Aplaudirte por saber dejar la historia cada día en su punto culminante como ese beso que te deja con ganas de más, que odias que no te den pero disfrutas dejando que te hagan sufrir.
    Lei en un comentario que preparabas una versión en PDF, ¿sería mucho pedir una?¿con dedicatoria incluida?
    Pero aún no, no, cuando termines por aki y me de tiempo a dejarte un par de comentarios más para que, al menos, sepas en que basar una dedicatoria.
    Sigue dejándonos con las ganas, sigue haciendonos sufrir para que al final sonriamos complacidos como si hubieramos conquistado el mundo, cuando eres tú el que nos has conquistado a nosotros.

    Muuuuuaaaaaks!

    Comentario por Leticia — 13 Marzo 2008 @ 11:01

  2. Leticia,

    ruborizado me encuentro en este mismo instante. Eres la primera que habla, por fin, de morbo, y es que much@s han obviado el componente sensual y sexual de la novela. Y qué mejor que un encontronazo con alguien del que no sabes nada pero crees que tiene algo de interés para avivar ese morbo, esa fantasía que no tiene porqué cumplirse para tener un interés. Y es que la vida consiste en ello, en fantasear lo que no queremos/debemos/podemos hacer y nuestros objetivos personales.
    Me gusta también lo que me dices sobre dejar cada día la historia en suspense, que puedas desear leer más cada día. Ese era el objetivo original, la ilusión, el deseo. Ojalá lo haya conseguido para más lectores, para tod@s aquell@s que se han acercado a este espacio.

    Espero esos comentarios, mordiéndome los labios de puro morbo, umhhhh…

    Comentario por Nes — 13 Marzo 2008 @ 16:32

Suscripción RSS a los comentarios de la entrada. | TrackBack URI

Deje un comentario

Me encantaría saber qué opinas, pero no te flipes con insultos, spam, contenidos promocionales o ilegales, o me veré obligado a borrar tu comentario, darte un par de collejas, placa, placa y eructar en tu oído canciones de Camilo Sesto... Además, está explícitamente prohibido hablar mal de cualquier madre (incluso de la mía), mentir exclamando que la tienes más grande que yo, y/o utilizar este espacio para hacer "trapis", discernir sobre los errores ontológicos de la Biblia o la sífilis de Nietzsche y/o anunciar tus servicios sexuales. Y por supuesto, escribir en lenguaje de SMS, ¡que esto es un blog, no un Nokia, hostias!

XHTML (Utiliza algo de html si te sale de las narices):
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong> .