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28 Marzo 2008

Historia de una historia (2ª parte)

Categoría: Cómo se hizo, Presentación — Nes Oliver @ 9:00


Capítulo 16, Ira e impotencia: Llamando a la tierra, de los M-Clan. Tremenda versión, realmente tremenda. Y es que estos murcianos haciendo versiones son la leche. Realmente esta canción la metí porque me salió de las pelotas y poco más, o quizás tuve un momento de lucidez surrealista o iba borracho, o simplemente no me acuerdo, que también puede ser, vamos… Pero el solo de guitarra mola un huevo.

Capítulo 17, Y aquel camino seguro al sol: Los latidos de siempre, de los Hermanos Dalton. Power pop en esencia pura, guitarras punzantes en colorines poperos y letras simplinas. No era lo mejor de ellos, pero sí de lo poco que hay en Youtube, y esta canción venía al huevo porque habla de amor, de amor sencillo. Por eso le robé un verso a la canción para titular el capítulo, y otro para el subtítulo.

Capítulo 18, Últimos días en Santiago: Chove en Santiago, de Luar na Lubre. El sonido del río, de las campanas de la Catedral al final de la canción, el viento dolido y la guitarra arpegiada tan a lo celta. Esta versión con Ismael Serrano es brutal, joder. García Lorca quedó tan prendado como yo de Compostela y decidió escribir unos madrigales a la ciudad, pero en galego. Rosa Cedrón me pone la piel de gallina, la estoy escuchando ahora escribiendo este parrafito y me ha entrado un repelús. No puedo decir nada más, la canción lo dice todo. Quien no haya estado en Santiago (o haya estado sólo para ir de fiesta) no podría entenderlo, va más allá del misticismo y del magnetismo de las piedras y del musgo de la ciudad.

Capítulo 19, Regreso a mi realidad: Promesas que no valen nada, de Los Piratas. Este tema era como un himno, joder con el Iván Ferreiro. Pop rock alternativo y ruidoso, me encantaba este grupo, y me gusta todo lo que toca este tío. Al principio parece una tontada muy popera, una canción de sumisión, pero te acaba volviendo medio loco, porque realmente, cuanto más se acelera la canción, más rebeldía va poniendo al asunto. Era el tema adecuado para los sentimientos del pobre Nes, volviendo a su realidad con una Myriam a la que ya no quería.

Capítulo 20, Myriam. Fuera de Lugar, de Revólver. Carlitos Goñi, el Bruce de las Valencias. Un rock americano con manos y voces españolas, canciones llenas de alcohol, perdedores y roces de pieles. La novela tiene mogollón de guiños a sus letras, porque me gusta, qué coño. Me impactó hace muchos años, cuando David aún vivía, ese primer directo acústico, ese Básico que daría nombre a un tipo de concierto “desenchufado”. Los coros de José Manuel Casañ (cantante de Seguridad Social) dejan el tema bordado, y la guitarra acústica pero machacona, oscurilla. Es un tema de perdedores, de quien no sabe amar y se siente mal por ello. Y el tema que Iván (sr. Cuervo) y yo hemos cantado miles de veces en sus conciertos, porque me encanta subirme con él al escenario y tener mis tres minutitos de ojos cerrados, voz rota y deleite orgiástico…

Capítulo 21, Soñé un sueño muy extraño: El sueño de Pilatos, de Jesucristo Superstar. Joder, es que de pequeñajos nos volvía locos a David y a mí ese disco, y es Pilatos la persona más racional de los Evangelios. Impone la duda metódica. Cuando Cristo le dice que ha venido desde el Reino de su Padre para enseñar la verdad, Pilatos, apenado porque no quiere hacerle mal, le pregunta, ¿la verdad? ¿Qué verdad, tú verdad, mi verdad…? Alguna reminiscencia cristiana y a la ópera rock tiene el capítulo también, y trata de un sueño que Pilatos no sabe descifrar, mientras Nes hace con su sueño lo contrario, dar una clase teórica a la hora de interpretarlo.

Capítulo 22, Déjame: Déjame, de Los Secretos. Bueno, creo que esta no tiene mucho misterio, ¿no?

Capítulo 23, Mery y Bilbao: Zombie, The Cranberries. Esta canción tiene tela. Conceptualmente la canción narra una batalla entre dos bandos opuestos, tratando la problemática en Irlanda del Norte, católicos contra protestantes y el IRA de por medio. Fácilmente extrapolable a Euskadi, que es donde sucede el capítulo. También en el capítulo hay una primera ruptura emocional entre Nes y Mery, donde la canción también nos sirve. Pero es que, además, hay que contar el morbazo de la O´Riordan, toda rockera ella, chupa de cuero, carita angelical, acariciando su guitarra blanca. La primera vez que escuché la canción (recién entrado en la universidad, sería el 94) me impactó la voz. El estilo era diferente, simple pero efectivo, afilado, pedal en su justo momento, bajo redundante, batería acojonante, pero esa voz, esa voz, coño, esa voz… La orgásmica la llamaba Vega, una novia mía de por aquellos entonces. Y yo descubrí que Dios no existía porque por más que le pedí que metiera a esa Dolores orgásmica una noche en mi cama, en pelotas a poder ser y con ganas de fiesta, nunca me la trajo…

Capítulo 24, Infidelidad y apaleamiento: Frío sin ti, de los Navajita Plateá. Arte rezuman esta gente, y la canción entraba a huevo. Una infidelidad añorando al ser amado y una confesión. Como si el capítulo hubiera sido escrito para el tema o del revés.

Capítulo 25, Resaca: El carrer del Torrats, de Sopa de Cabra. El rock catalán tenía una esencia marcada por varios grupos, y los más grandes fueron los Sopa de Cabra. El Gerard Quintana y los suyos habían conseguidos discos de oro cantando en su lengua, un triunfazo. El Carrer dels Torrats es una calle de Girona, por la que salí mucho el tiempo que viví allí (tres meses y pico al año durante tres años seguidos). Dos acordes, Re y Do, un “uyeeeeeeh” a lo Dylan. Rock sencillo, de adolescentes con miras a un futuro de saber más. No se puede vivir con los ojos cerrados porque puedes perderte.

Capítulo 26, Sonia. Sin documentos, de Los Rodríguez. Este capítulo ya se subtitulaba de serie “Sin documentos”, una canción de amor, pasión y posesión que era perfecta para definir el sentimiento de Nes por Sonia. Una de las típicas canciones que todo el mundo conoce y ha escuchado por ahí, pero que eso no le quita la autoría y la relevancia en el panorama. Un Calamaro y un Ariel Roth que hacían lo que querían con la música.

Capítulo 27, Llevo tu voz dentro de mí: Llevo tu voz, de La sonrisa de Julia. Un grupito no muy conocido, una melodía y una voz muy popera, como los arreglos, y ni siquiera sé si hicieron algo más esta gente. Pero esa canción me gustaba y el capítulo ya incluía una frase de la letra, sobre lo que Nes cree (quiere) sentir por Alexandra cuando la añore.

Capítulo 28, Ibiza: La estación seca, de los Buenas Noches Rose. Qué putada que esta gente tuviera tan poco material, porque hubiera escogido otro video que sonase mejor. Tenía que meter algo de ellos por pelotas, porque eran un grupo de la hostia (aunque alguno de ellos esté en Pereza ahora). Energía, rebeldía, buenas guitarras, experimentación y cojones, no les faltaba de nada. Bueno sí, les faltó suerte, pero eran buenísimos, una de las mejores bandas del rock nacional si la mala suerte no les hubiera rondado. Busca en el Ares o en el Emule algo de ellos si no los conoces, que vas a flipar. La canción va sobre el agrio desamor, pero también sobre las drogas.

Capítulo 29, Reencuentro en Figueres: Las noches que me inventé, de los Dikers. Realmente no es un grupo de mi predilección, pero sí tienen un par de temazos. El cantante, Piedrafita como su padre, guitarra de los Barricada, versionea bastante bien, para qué engañarnos. La canción es dura, agresiva, y habla de una pasión incontrolable aunque duela. Porque el amor de Mery y Nes acabaría doliendo.

Capítulo 30, La boda rock: November rain, de los Guns´n´Roses. Poco hay que decir de este larguísimo tema que se hace corto porque sabes que al final llega lo mejor. No se le ve nunca el careto al Slash, borda las guitarras, pero la canción tiene un cambio para finalizar brutal, piano y guitarreos explosivos y coros oscuros. Utilicé el video por la muerte de la novia en la boda, y las imágenes que se ven de ellos vestidos de rocks. Qué temazo!

Capítulo 31, La boda celta: Marea, de los Marea. Ese Kutxi Romero de voz maldita y esta extraña versión. Poco o casi nada tenía que ver la canción con el capítulo, pero haber metido a los Metallica era como demasiado evidente, y no me apetecía. Metí está por robar unos versos para subtitular el capítulo.

Capítulo 32, Agradecido: Agradecido, de Rosendo. Muchos lo consideran el padre del rock nacional (tal y como lo conocemos hoy día), y aunque ya me aburre un poco, siempre tendrá el Rosendito un lugar en mi corazoncito. Un capítulo simplón y una canción sencilla con buenas guitarras Stratocaster bien metidas.

Capítulo 33, Luna de hiel: Loko, de Murfila. Ahora ya no me parece ella tan guapa de rubia Pin-Up, pero en este video está para comérsela, y con comérsela no me refiero a cuchillo y tenedor, que se me entienda. No entendemos qué quieres decir, Nes, ¿puedes ser más explícito? Coño, claro, hablaba de follar. ¡Ahhhh, vale! Una cancioncilla sobre el amor y un cuerpo y unos ojos tremendos. La necesidad del ser amado, cuando Nes empieza a necesitar.

Capítulo 34, Tiempo de espera: Eres tú mi religión, de Maná. Los mexicanos nos dejaron este temazo de amor, de qué sería de mi vida si no la hubiera encontrado. El subidón final (harto repetido en docenas de temas de Maná aunque con diferentes acordes) es lo que más valor le da al tema.

Capítulo 35, Vacaciones de frialdad: Tu frialdad, de Triana. Nes se empieza a oler que con Mery no es oro lo que reluce, y Triana nos mete en ese sentimiento tan profundo. La primera canción la escribí tras escuchar “Una noche de amor desesperada”, brutal hostión que me dio la canción en el cerebro despertándome, diciéndome hay otra música por ahí que debes escuchar para sentir. Si Jesús de La Rosa pudiera haber grabado actualmente esos temas, estaríamos flipando con los sonidos harmónicos de los arreglos plenos. Las canciones, bajo una base sencilla, llenan una aparente oscuridad con los miles de colores y tonos de cada nota, de cada sonido.

Capítulo 36, Un horrible sueño: Por el boulevard de los sueños rotos, de Sabina (y Álvaro Urquijo). Un guiño al arte que considero hay en la novela, a Sabina, que no había metido nada de él en formato vídeo y lo de sueños rotos porque Nes sueña que pierde o rompe la novela. Cogidita por los pelos, vamos…

Capítulo 37, Nubes blancas en la calma: Somos nubes blancas, de Elefantes. Temazo impresionante, energía a raudales sin abusar de guitarras ni efectos, ni baterías chicharreras, una voz que es para fliparla y unos arreglillos con el bajo muy guapos. Te mete de puta madre en el capítulo para ver que vuelve Myriam a aparecer pero sin futuro alguno, y que realmente somos poca cosa, si nos sacan de la vida de alguien no somos nada… Y pienso que es uno de los temas que mejor podrían definir a Diario Estupefaciente en sí, una novela peculiar, con estilo popio, atrevida, arriesgada, sencillita pero con presencia, con arreglos diferentes a los habituales. Bueno ya está bien de tirarme flores, joer…

Capítulo 38, Sin mí caminarás ligera: Lucha de gigantes, de Antonio Vega. Y como es una versión viejecilla no se le ve tan demacrado al pobre, que me da una pena cada vez que lo veo. Es e final definitivo entre Nes y Myrian, y como todas las parejas que acaban, es una lucha de gigantes, uno por salir y otro por atrapar, un duelo salvaje, la fragilidad de Myriam entonces. Una baladita de voz hecha polvo que no llega al tono (casi ni con ayuda de la corista) que me gustaba para marcar un fin entre ellos.

Capítulo 39, Cero en técnica literaria: Cero en gimnasia, de Señor Chinarro. Qué putada de vídeo, que no haya videoclip de este tema. Indie rock de letras oscuras y arreglos coloristas (en la versión estudio) pero angustiosos, aunque exquisitos. Robé a Antonio Luque el título para crear el título del capítulo. Habla de amor y droga, pero todo muy metafórico, como muy adolescente pero en el recuerdo. Aparte del título, no tiene mucha más relación. Pero es otra que os recomiendo conseguir en versión estudio si no la conocéis, porque vais a flipar. RockdeLuxe, la revista, habló en su momento genialidades de este disco, y siempre tiene muy buena opinión del Luque (el grupo realmente es él y quien haya por ahí en ese momento, casi casi). Muy buenos recuerdos del Festival Internacional de Benicàssim, ayyy…

Capítulo 40, Me voy contigo: Contigo, El Bicho. Temazo de rock aflamencado, o de flamenco rocanrolizado o lo que quieras, pero es la puta caña. Una canción apasionada de amor y necesidad, como la de Nes por Mery en ese momento. Se va creciendo la voz y los instrumentos hasta llegar a un clímax espectacular, pura energía a raudales, desbocada, me falta el aire para poder respirar, y la voz se rompe. Clavada, joder, esta está clavada!

Capítulo 41, Realidades laborales: Pastilla de freno, de Estopa. No soy demasiado estopero, pero el capítulo hablaba de la vuelta al currelo, y la canción trata sobre lo malo que es éste, por eso caía por su peso.

Capítulo 42, Amores caducos: La estrella de David, de Juan Bau. Es una canción de despedida, como la que les sobreviene a los personajes. La canción la metí por la despedida, por los amuletos de recuerdo, por el recuerdo de unos ojos verdes, porque en eso coincidían la letra y los recuerdos de Nes. Una canción que puede parecer chorra, pero que mi madre escuchaba cuando yo era pequeñito y me gustaba, para qué voy a engañaros, coño. Años después, la encontré en CD, y algunas noches, cuando tenía el garito y cerraba las puertas para enfiestarme con los colegas, recuerdo habérsela puesto a Isa (otra de tremendos ojazos) y haber reído juntos con estas historias de cuando éramos chiquitines. Aún me pregunto, ¿por qué no me enrollé con ella? Porque su cuñado me hubiera matado, claro, se me olvidaba, jejejé…

Capítulo 43, Y al final llegó el final: The end, de los The Doors. El título del capítulo se lo mangué a Sabina y a Pedro Guerra de la canción ruido, pero era lógico y necesario meter una canción paranoica y rebelde para despedir la primera parte. Muchos cambios de ritmo, como cuando uno está deprimido y pasa de la risa al llanto en cuestión de minutos. Jim Morrison ya no significa para mí lo mismo que en mi adolescencia, donde como un capullo que intenta adquirir su personalidad utilizando la de otros, me hice coser en una chaqueta tejana Levi´s (roída, pero aun la conservo; la ropa Levi´s es indestruíble) un trapo con su careto, el típico de la típica foto de pecho descubierto. Me debería auto-castigar, o peor, flagelar por esas polladas, pero bueno, me perdonaré porque en el fondo me caigo bien. Y con el The end llegó el final…

Ya, Nes, pero… es que has empezado contándonos las cosas del revés… ¿No nos ibas a contar cosas sobre la novela? Es que nos has metido un rollazo estupendo sobre el blog, las canciones y tal… pero… ¿qué cuentas sobre cómo se hizo la novela, realmente?

Si es que me voy por los cerros de Úbeda, joder. Cómo se me va la pinza…

8 Comentarios Estupefacientes »

  1. Pero dios como no te vamos a querer,amar,idolatrar,en fin ,crearte una iglesia como a maradona,eres un puntadon,chaval,nos lo explicas todo,con pasion ,se nota,seguro que al hacerlo tarareas,bailas,lloras eso es emocion,y es lo que trasmites,por lo menos a mi,y sin encima “laburas”como dices mucho,que se nota,ya la repera,mato por un acento argentino,me tienen ganado el 50%,ya lo demas lo tienen casi echo jeje,dios ness,no dejes de sorprenderme.Un besin,con permiso de tu raquel,te estoy empezado a querer.

    Comentario por ilisalea — 28 Marzo 2008 @ 12:17

  2. ¿Querer??? Yo te estoy empezando a amar de las cosas que me dices, joer…

    Comentario por Nes — 28 Marzo 2008 @ 12:56

  3. Vale,pues yo no te quiero,te amo,y encantada de la vida,en serio,como me dijo una vez un argentino,”sos jamon del medio”jeje,ya sabes,¿Que es lo mas sabroso del jamon?son la bomba estos argentinos,y el uso del idioma,bueno vidina,que estoy,rendida a tus pies,esperando,ansiosa,mas…un besin.

    Comentario por ilisalea — 28 Marzo 2008 @ 13:52

  4. Este finde será un finde de retiro espiritual. Esta tarde me voy a la inauguración de un centro de estética y, en cuanto llegue, a trabajar como un loco (tengo miles de cosas pendientes) y a escribir, hale!

    Feliz fin de semana, jamoncitas mías!

    Comentario por Nes — 28 Marzo 2008 @ 14:17

  5. UY de buena gana me iba yo,seguro que hay piscina con chorritos de agua,mmm que rico,y masajes,mas rico aun,y cremitas,madre que envidia,sabes yo tambien me voy pero aun balneario,que lo tengo cerca,y asi te leeo,relajada,el lunes,ya preparadina,un besin.

    Comentario por ilisalea — 28 Marzo 2008 @ 14:43

  6. Pues yo me voy corriendo, que me he quedado dormido y llego tarde, ayyyyyyyyyyy…

    Comentario por Nes — 28 Marzo 2008 @ 18:07

  7. Me cago en mi profesor de filosofia y en todos sus muertos que por hoy parare de leer, para hacer una puta tarea.

    Comentario por Mélomano♫ — 25 Agosto 2009 @ 5:07

  8. Esto es parte de la historia por contar, pero ya narraré algún día cómo fui una pequeña temporada profesor de Filosofía, jajajá…

    Comentario por Nes Oliver — 25 Agosto 2009 @ 6:36

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