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13 Febrero 2008

Capítulo 24 – Infidelidad y apaleamiento – 1ª parte (…anoche y a sangre fría lloraba la madrugada…)

Categoría: Capítulo 24, Memorias, Novela Blog — Nes Oliver @ 2:14



Me tocó trabajar en varios puntos de Cataluña antes de que me volvieran a necesitar en algún punto lejano del país. Albert apostó por una idea arriesgada: que el Uannai y yo compaginásemos varias campañas a la vez, de dos semanas en dos semanas. Bien organizado se podía rendir mucho más. Pero siempre y cuando se programase perfectamente.

No tardé más de medio mes en volver a llamar a Mery. La soledad y el no tener tras de mí a alguien que me admirase y quisiese, abría frentes para el ataque del abatimiento, que me lesionaba hasta los confines de la melancolía y la insatisfacción. En alguna ocasión me había practicado un poco de auto-psicoanálisis con resultados bastante desafortunados. Egocéntrico como era entonces, no quería descubrir defectos en mí. ¿Culpa mía? Yo no podía ser culpable de absolutamente nada. Hasta no hace muchos años siempre he tenido problemas para abandonar a las mujeres a las que he dejado de querer, y llega a ser ciertamente probable que sea por una necesidad sublimadora de que se me recuerde lo fantástico que yo soy a cada momento. Supongo que se ensalzaba mi ego teniendo detrás de mí a chicas enamoradas.

Con intervalos, cada dos o tres días, Mery y yo volvimos a mantener grandes parrafadas. Me añoraba. Eso me decía. Y me quería. Por lo demás, aguantaba el tirón e intentaba no hablar de vernos. Nos explicábamos la vida y, dependiendo del estado de ánimos (mucho más variable en ella que en mí, más por su exageradamente acelerado metabolismo tiroxinado), en decenas de ocasiones fantaseamos con un reencuentro. Myriam me tenía liberado de anclas y abordaba mi barco pirata en las tinieblas sólo de tanto en tanto…

Los condicionantes externos eran propicios para que mi exótica felina y yo nos viésemos. Incluso para volver a sentir la llama concreta e incandescente que otrora había incendiado mi tórax. Debía ser mi necesidad de cariño, pero volví a echarla de menos. En demasía.

Pero claro, siempre que uno se levanta de buen humor algo o alguien tiene que venir a joderle. Y a mí me tocaba. Narcisito hizo aparición en nuestra partida de parchís con la irreverente decisión de comerse las fichas de Mery y eliminar del tablero las mías. La nena descubrió en él al maestro músico que era, y éste, dándose cuenta del poder que con ello ejercía, la cegó ensalzando sus altas cualidades fonales y prometiendo enseñarle a tocar el piano. El piano, arrinconado años atrás, le volvía a entrar por los ojos. Narcisito afilaba colmillos y garras mientras daba clases de elasticidad de dedos a su amada alumna.

Fue de repente que Mery comenzó a hacer mención de Narcisito, Narcisito por aquí, Narcisito por allá, he quedado con Narcisito a tomar café, Narcisito me va a dar clases de canto y de solfeo, Narcisito me ha regalado un libro, Narcisito dice que va a componer un tema inspirado en mí, etc… A partir de la primera vez en que hizo acto de presencia en una de nuestras charlas habituales, el tufo indicativo de la presencia de alimañas disparó todas mis señales de aviso: Narciso quería estar con ella. Claro y evidente, ¿no? Pues no para Mery, no. Atribuía a mi falta de criterio para con la confianza y a los celos corruptos el estado fantasmal de mis suposiciones erróneas. Ya, claro. Las mujeres siempre pugnan por hacernos creer que nadie intenta su conquista y cuando finalmente te enteras de que algún individuo les ha tirado la caña, responden sorprendidas que no lo esperaban. Por supuesto que sí lo sabían, ¿no tienen un sexto sentido del que se jactan? Que es muy agradable tener a cualquiera piropeándote e intentando seducirte. Les hace sentir espléndidas, más guapas. El pianista y la corista.

Una de aquellas semanas de prueba piloto de las tesis laborales de Albert, nos tocó en Figueres, la ciudad del Museo Dalí. Además del lugar de nacimiento, hablo de memoria, del gran Kiko Veneno y su Mercedes blanco, es un fantástico lugar donde se cosechan unas jugosas cebollas dulces, donde deleitan gran cantidad de restaurantes con cocinas singulares y extraordinarias y donde se cuenta que el índice per cápita de tarados es de los mayores de la Península, debido a la fuerza de un violento soplo de la Naturaleza, la tramuntana. Se teoriza sobre que los efectos de un viento tan vigoroso hostiando constantemente en la cocorota provoca grandes trastornos psíquicos. ¿No se dice eso de le ha dado un aire?

No me atrevo a contarlo muy alto, porque hay casualidades que aterran por su inexplicabilidad, pero fue misteriosa y casualmente en la población daliniana donde nos volvió a sorprender la muerte en forma de separación, con hábitos oscuros y guadaña de acero templado. Quizá fuese el espíritu del genio enterrado tan cerquita o el mito del gran magnetismo de un antiguo campo de minas por desactivar que la cultura popular y la leyenda urbana persisten en continuar pasando de generación en generación. No sé qué fue, pero sobrevino una nueva catástrofe.

Una noche me acosté pronto, muy cansado. Sería que la noche anterior me había llevado a abrazar el alba, o que la jornada había sido dura. No atisbo ese detalle. El hecho es que me sobresaltaron pesadillas rarísimas, persistentes, repetitivas, como las de los delirios de fiebre, como las de los yonkis con mono. La atmósfera de mi torreón de cuatro paredes con ducha grecorromana en pleno corazón del reino de Occitania estaba enrarecida, húmeda y sudorosa como mi cuerpo. Escenas a cámara rápida pasaban ante mí sin reconocerlas y un rayo tronaba por partir en dos mi cráneo para que cada una de las sienes tomase el rumbo que decidiese. En estas, un susto me arrancó del estado inanimado en que me hallaba, postrado en muy rara postura sobre el colchón. Con tembleque en las manos, a tientas, me hice con el celular. Mery, avisaba el visor. Si es muy tarde. ¿Qué querrá? Pulsé el botón rojo y la llamada se cortó. Acto seguido, la llamé yo. Botón verde dos veces. Señal de llamada…

4 Comentarios Estupefacientes »

  1. Joer Ness, esto se parece a telecinco jajajaja, siempre cortando en el mejor momento. Que querrá Mery?? ay ay ay. Podrias ponernos unos anuncios o algo parecido para poder vislumbrar (aunque sea a lo lejos) el principio del fin.

    Nada que ya me has enganchado a tu historia (hace días pero bueno) ahora sólo te toca meterte caña y ponernos más capitulos diarios, que uno nos sabe a poco.

    Tengo otra opción, entrar dentro de un mes. La estudiaré.

    Besikos y a sonreir (que hoy ha salido el sol)

    Comentario por Jeza — 13 Febrero 2008 @ 10:28

  2. Jeza,
    Gracias. Eso de que un capítulo al día te parece poco me llega al alma. Pero no puedo colgar más capítulos (o partes de un capítulo) por varios motivos:

    “prostituiría” el concepto blog de colgar un post a diario
    necesito tiempo para colgar cada post (revisión, escoger el video que abre cada capítulo, linkar cada frase “basada” en una canción con su letra correspondiente…)
    me quedaría sin material relativamente pronto (a post diario acabaremos justito antes de vacaciones de semana santa); al público no le gusta un blog que no tiene posts escritos recientemente
    no podría analizar el comportamiento y la progresión de lectores para extraer conclusiones. Diario Estupefaciente tiene que servir también para crear una plataforma tipo “Myspace” para escritores noveles y que puedan “publicar” sus obras de esta manera para que sus obras tengan la repercusión adecuada.

    Por ello lamento decirte que me es imposible acelerar el proceso “publicador”.
    No obstante, en cuanto saque un hueco, acabaré de maquetar la novela íntegramente en PDF o en Word y te la enviaré.

    Un besiko!

    Comentario por Nes — 13 Febrero 2008 @ 15:19

  3. La més sincera enhorabona!
    Absorvida, conmoguda, cabrejada, palpitant, divertida, alucinada, rebel, impacient, enyorada, adicta, preocupada, trista, reflexada, rebotada, revolucionada… VULL MÉS!!!!!… i tot en 24 capítols i 2 dies de lectura (hores lectives, of course… o no tan lectives?:-o)
    Petons
    Em quedo en Standby… fins demà, oi?
    OBS: He passat el link del blog a les meves amistats més canalles… per part meva, ja sóm uns quants! SORT!

    *******************************************************

    Mi más sincera enhorabuena!
    Absorvida, conmovida, cabreada, palpitante, divertida, alucinada, rebelde, impaciente, añorada, adicta, preocupada, triste, reflejada, rebotada, revolucionada… QUIERO MÁS!!!!! y todo en 24 capítulos y 2 días de lectura (horas lectivas… of course… ono tan lectivas? :-o)
    Besos
    Me quedo en standby hasta mañana, no?
    OBS: he pasado el link del blog a mis amistades más canallas… por mi parte ya somos unos cuantos más! SUERTE!

    Comentario por Standby — 13 Febrero 2008 @ 16:53

  4. Apreciada Standby (bonic títol d´una cançó d´Extremoduro):

    independentment de l´idioma, parlem un mateix llenguatge. La definició del meu sentiment després de llegir el teu comentari és de satisfacció, de satisfacció pura i dura. Com una cigarreta després del sexe, un bon gin-tonic amb el toc just de llimona o la descàrrega d´adrenal-lina d´un bon concert, el teu comentari m´arriva a l´ànima… Bufo i em surten ampolles de somriure. Crec que és un bon moment per escoltar els meus estimats Sopa de Cabra. Ha arrivat un altre nit al Carrer dels Torrats…
    Aquest últim mes de la meva vida està siguent màgic, meravellós, sensualment deliciós. Cada dia estic més convençut del gran encert que ha estat obrir Diario Estupefaciente, perque esteu sapiguent valorar la creació per sí mateixa, sense cap nom conegut al darrera que la recolçi, sense campanya de publicitat i marketing… El reconeixement per cadascú te un valor i una forma, i per mi, el reconeixement és que una persona desconeguda inverteixi part del seu temps en llegir-me i en fer-me arrivar un bonic comentari com el teu. Dessitjo que gaudeixis de la resta de la novel-la.
    Petons, salut i rocanrol!
    ——————————————————-

    Apreciada Standby (bonito título de una canción de Extremoduro):

    independientmente del idioma, hablamos un mismo lenguaje. La definición de mi sentimiento después de leer tu comentario és de satisfacción, de satisfacción pura y dura. Como un pitillo después del sexo, un buen gin-tonic con el toque justo de limón o la descarga de adrenalina en un concierto de puta madre, tu opinión me llega al alma… Soplo y me salen botellas por sonrisa (difícil traducción de una metáfora sobre una frase hecha catalana que viene a decir que algo es más fácil que soplar y hacer botellas). Creo que es un buen momento para escuchar a mis queridos Sopa de Cabra. Ha arrivat un altre nit al Carrer dels Torrats (extracto de la letra, en catalán, claro)…
    Este último mes de mi vida está siendo mágico, maravilloso, sensualmente delicioso. Cada día estoy mucho más convencido del gran acierto que ha sido abrir Diario Estupefaciente, porque estáis sabiendo valorar la creación por sí misma, sin ningún nombre conocido detrás que la respalde, sin campaña de publicidad y marketing… El reconocimiento para cada uno tiene un valor y una forma, y para mí, el reconocimiento es que una persona desconocida invierta parte de su tiempo en leerme y en hacerme llegar un bonito comentario como el tuyo. Deseo que sigas disfrutando del resto de la novela.
    Besos, salud y rocanrol!

    Comentario por Nes — 13 Febrero 2008 @ 17:49

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